Economía

Para Schmalz, un compromiso social por encima de la media en temas sociales y ecológicos debe armonizar con objetivos económicos concretos. Así, la rentabilidad financiera es un criterio central a la hora de tomar decisiones. Mientras que en otros sitios se busca la amortización en un trimestre, Schmalz planifica y calcula también a largo plazo, es decir, de forma sostenible.

Tradición y autonomía

Como empresa con tradición familiar, Schmalz está dirigida por sus propietarios ya en su tercera generación. Schmalz lleva más de 100 años demostrando su versatibilidad en el mercado con la apertura nuevas áreas de negocio. Schmalz puede permitirse la gran libertad creativa y su autonomía gracias a una sólida situación de rentabilidad y a la inversión de elevadas cantidades de capital propio.

Proveedores y socios

Schmalz apuesta por una colaboración de confianza con sus proveedores y socios: los proveedores importantes pueden consultar directamente el sistema de almacén, lo que les permite una óptima organización de los suministros posteriores. Al mismo tiempo, los proveedores están informados de nuestras necesidades y pueden dirigir su producción en este sentido. Con el fin de mantener las distancias de transporte lo más reducidas posible, trabajamos preferentemente con proveedores regionales. Para el envío de los pedidos de los clientes, Schmalz utiliza ofertas de transporte climáticamente neutras. 

Creación de valor y mejora permanente

Con la introducción del sistema de creación de valor de Schmalz en 2009, se sentaron las bases para la creación de procesos eficientes. El objetivo central es la eliminación de las actividades no creadoras de valor. Una pieza importante del sistema de creación de valor de Schmalz es el sistema de propuestas de empresa, con el que todos los empleados tienen la posibilidad de participar activamente en la mejora de productos y procesos de trabajo mediante la entrega de propuestas.