Una historia agitada

Primero cuchillas de afeitar, luego equipos de transporte, hoy en día la tecnología de vacío y el almacenamiento de energía: La historia de la empresa Schmalz se caracteriza por un cambio continuo, por mercados que cambian y por el constante impulso de crear algo nuevo para los clientes. Fundada en 1910 como una fábrica de hojas de afeitar, Schmalz se ha convertido en una empresa industrial de éxito internacional con clientes de casi todos los sectores de la industria.


La fábrica de cuchillas de afeitar de Schmalz

"Un hombre con barba no está de moda, hoy en día te encanta el caballero afeitado." Me pregunto si a los modernos berlineses de hoy les hubiera gustado el eslogan de la fábrica de cuchillas de afeitar Schmalz en los años 30. Por aquel entonces, el fundador de la empresa, Johannes Schmalz, ya se había hecho un nombre internacional con su "Glattis": la empresa enviaba varios millones de cuchillas al año a clientes de todo el mundo.

En 1910, Johannes Schmalz había fundado la empresa directamente en el río Glatt porque encontró aquí una central hidroeléctrica para operar sus máquinas. En los primeros días, el ingenioso nativo de la Selva Negra desarrolló y fabricó él mismo todas las máquinas importantes, por ejemplo una máquina automática de esmerilado y pulido.